ignominia

Registrado: 19 Dic 2003 Mensajes: 32
|
Publicado: Jue Abr 08, 2004 18:54 Asunto: day |
|
|
Cuando era una niña... nada más que una niña con un violín y un sueño y distintas rutas para ir a la escuela a fin de evitar a los chicos que me quitaban el estuche del violín y jugaban a pasárselo por encima de mi cabeza, una tarde de verano estaba yo en el dormitorio de arriba que compartía con mi hermano menor, a solas, practicando con el violín. Hacía mucho calor y había un ventilador eléctrico en la puerta que echaba afuera el aire y actuaba como ventilador de escape.
...
La dirección del escape carece de importancia. Estaba sobre la ventana y hacía que vibrara el cristal, de algún modo. Producía una extraña vibración aguda, invariable y constante. En sí misma, era extraña, pero benigna. Pero esa tarde la vibración del ventilador, combinada con ciertos conjuntos de notas que practicaba con el violín, creó una resonancia que me hizo algo en la cabeza. Me resulta imposible explicarlo, pero fue una cierta calidad de la resonancia lo que lo produjo.
...
Cuando se combinaron las dos vibraciones fue como si una forma oscura, inmensa e hinchada saliera hinchándose de un rincón de mi cerebro. No puedo ser más precisa: sólo puedo decir «forma», «inmensa», «hinchada» y «oscura», y yo no tenía la más mínima idea de qué era eso que salió como batiendo las alas de algún lugar profundo de mi mente.
...
Fue el horror absoluto. Fue el horror por doquier, destilado y con forma. Creció en mí y salió de mí convocado de alguna manera por la confluencia del ventilador y las notas. Creció cada vez más y se volvió envolvente, algo más horrible de lo que yo jamás podré explicar. Dejé caer el violín y salí disparada de la habitación.
... |
|
ignominia

Registrado: 19 Dic 2003 Mensajes: 32
|
Publicado: Lun Abr 12, 2004 21:38 Asunto: day |
|
|
...
Informe. La falta de forma era una de sus características más horribles. Sólo puedo decir y quiero decir «forma», «oscura» e «hinchada» o «aleteante». Pero como el horror disminuyó apenas me fui del cuarto, al cabo de pocos minutos se volvió irreal. La forma y el horror. Pareció haber sido un producto de mi imaginación, algún incidente espontáneo de flatulencia psíquica, una anomalía.
...
Del mismo modo que un niño se toquetea una herida o se rasca una costra, pronto volví al dormitorio y al ventilador y recogí el violín. Y volví a crear la resonancia de inmediato. Y al instante me volvió a aparecer en la cabeza la agitada forma oscura. Era un poco como una vela de barco o la parte más pequeña de algo demasiado grande para poder ser visto en su totalidad. Era un horror psíquico completo: muerte, podredumbre, disolución, un espacio frío, vacío, negro, malévolo, solitario, ausente. Nunca me había enfrentado a algo tan horrible.
...
Aquella forma oscura, liberada de una manera u otra por esa única ocasión de resonancia de violín y ventilador, empezó a crecer por sí misma en algún rincón de mi cerebro. Volví a tirar el violín y volví a salir corriendo de la habitación agarrándome al cabeza por delante y por detrás, pero esta vez no desapareció.
...
Fue como si lo huibera despertado y ahora estaba activo. Durante un año, iba y venía. Viví en su horror todo un año, siendo apenas una niña, y nunca sabía cuándo aparecería hinchándose y apagaría todas las luces. Al cabo de un año, empezó a remitir. Creo que tenía diez años. Pero no del todo. Yo la había despertado de algún modo. De forma regular. Cada tantos meses, crecía en mi interior.
... |
|